Haciendo frente a los cambios en mi tratamiento para la diabetes

El cambio es parte de la vida de las personas que tienen diabetes, pero generalmente son pequeños cambios. Enfrentar pequeños cambios puede ser molesto, pero la mayoría de las personas se acostumbran a los cambios, con el tiempo.

Sin embargo, cuando hay que cambiar algo más importante en su plan de cuidados a una persona con la diabetes, como pasar de las píldoras de diabetes a la insulina, puede significar un ajuste considerable. Primero, es posible que usted se preocupe porque su diabetes se está volviendo más severa. Además, puede pensar que fracasó en sus esfuerzos por mantener el control de la situación.

Es importante saber que la diabetes tipo 2 es una enfermedad progresiva. Eso quiere decir que a lo largo del tiempo, probablemente se volverá más severa y podrá causar desgaste y daño a sus sistemas orgánicos, aunque haga todo correctamente. La mayoría de las personas que tienen diabetes tipo 2 – aunque sigan atentamente su plan de atención a una persona con la diabetes – necesitarán, con el tiempo, pasar a la terapia de insulina. Cuando esto suceda, no piense que el cambio ha ocurrido porque ha hecho algo de manera incorrecta. Lo más importante en ese momento es trabajar por la aceptación de este cambio en el tratamiento. Podrá comenzar aprendiendo sobre lo que necesita saber acerca de hacer de la insulina parte de su nueva rutina diaria.

Infórmese con su médico o equipo de cuidados a una persona con la diabetes hasta sentirse seguro de haber entendido lo que necesita hacer y cómo hacerlo. No deje de pedirle materiales que pueda leer en su casa.

Estas sugerencias específicas podrán ayudarlo a enfrentar de una manera saludable este avance hacia la terapia de insulina.

Enfrentando el estrés del cambio

Hacer grandes cambios en el manejo de su diabetes puede ser un reto, pero usted logrará hacerlo. Recuerde que no está solo. Cuenta con todo su equipo de cuidados a una persona con la diabetes para ayudarlo a realizar los cambios.

El estrés puede causar la elevación de su glucosa en sangre. Muchas personas que tienen diabetes constatan que cuando estresadas sus niveles de glucosa en sangre suben – o a veces, bajan. Cuando está estresado, es posible que pierda la energía que necesita para cuidarse bien.

  • Acepte que el cambio forma parte de la vida, especialmente de la vida con diabetes. El simple reconocimiento de este hecho podrá ayudarlo a aceptar y manejar el cambio de una manera positiva.
  • Si el cambio ocurrió porque usted dejó de seguir su plan de cuidados para una persona con la diabetes, fije objetivos pequeños, realistas, para poder volver a la línea. Prepárese para el éxito, y no para el fracaso. Converse con su equipo de cuidados a una persona con la diabetes acerca de sus metas de glucosa en sangre. No olvide recompensarse al alcanzar sus metas, o aún por haberse esforzado por alcanzarlas.
  • Únase a un grupo de apoyo a las personas con diabetes. Los cambios son generalmente más fáciles si no estamos solos. Su educador de diabetes o su profesional de salud podrá recomendarle un grupo de apoyo local o usted podrá llamar a su American Diabetes Association local.
  • Existen muchas maneras de evitar o de aliviar el estrés. Algunas personas se relajan escuchando música. Otras, disfrutan de la inmersión en un baño caliente o la meditación. El ejercicio puede ser un gran aliado para reducir el estrés. Yoga y tai chi son dos actividades que pueden relajarlo y quemar calorías al mismo tiempo. A otras personas les gusta bailar. Y dormir el tiempo suficiente también podrá ayudarlo a manejar el estrés.

Sintiéndose confortable con la insulina

Cuando tenga que pasar a la terapia de insulina, descubra todo lo posible sobre la insulina y sobre lo que es necesario para que ella pase a formar parte de su vida.

  • Usted y su profesional de salud desarrollarán su plan personal de insulina con base en su plan de alimentación y su nivel de actividad. Hay diferentes formas de tomar insulina. Podrá comenzar su terapia con una inyección de un análogo de insulina de acción larga. O talvez lo más adecuado a su caso sería un análogo de insulina premezclada, que ofrece la ventaja de actuar rápidamente después de la ingesta de alimentos y de dar cobertura de insulina entre las comidas. También es aconsejable consultar detenidamente la sección de insulina en este sitio y discutir las informaciones con su profesional de salud.
  • Converse con su profesional de salud para saber si las plumas desechables precargadas de insulina son una alternativa para reemplazar la jeringa de inyección de insulina. Esas plumas son fáciles de usar, pueden ser llevadas en su bolsillo o billetera, y son una manera discreta de inyectar insulina.
  • Considere las primeras dos semanas de terapia de insulina como un “período de prueba”. Todas las personas son diferentes y pueden tener distintas reacciones ante el mismo tratamiento. Por eso, cuando su profesional de salud cambie su plan de atención a una persona con la diabetes, usted tendrá que “probarlo” por algún tiempo para saber si funciona. Sea paciente. Es probable que su organismo necesite algún tiempo de ajuste a la insulina hasta que se vean sus resultados.
  • No deje de informar a su profesional de salud acerca de cualquier problema que tenga con su plan de atención a una persona con la diabetes. Puede ser que tenga que alterar algunas de sus metas. O talvez sus metas estén muy bien, pero su plan de tratamiento tenga que ser alterado para ayudarlo a alcanzarlas. Si necesario, su equipo de atención a una persona con la diabetes trabajará con usted para ajustar su plan de tratamiento.

Resumen

A veces, hacer cambios puede ser algo difícil, especialmente cuando se sospecha de que ellos se han vuelto necesarios debido a un fracaso en su manejo de la diabetes. Pero enfrentarlo de manera sana significa aceptar el cambio como parte del todo cuando se tiene diabetes. Con el tiempo, tendrá que estar preparado para muchos cambios en su plan de cuidados a una persona con la diabetes. Algunos serán bienvenidos, porque serán el resultado de mejoras en su salud gracias al tratamiento, a un estilo de vida más saludable, o a avances de los medicamentos. Otros podrán ser molestos, porque resultarán de la progresión natural de la diabetes tipo 2. De cualquier manera, el éxito en el manejo de su diabetes a largo plazo se verá profundamente afectado por su manera de enfrentar los cambios.

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